viernes, 24 de junio de 2011

Segunda oportunidad

Segunda oportunidad


Otoño llegaste y te alojaste
en la piel cansada y reseca
por el frío de la indeferencia;
pliegues en la frente
y nieve que cubre las sienes.

Los ojos dos círculos…
de parpados adormecidos
y lasitud en las comisuras
dan aspecto de soledad y derrota.

Y los bosques se divierten
al ritmo que el viento les lleva,
mientras la espera se hace
cada vez más incierta.

A lo lejos un suspiro se escucha,
un ápice de luz casi divino
penetra en el alma hambrienta,
y la vida entonces, quizá…
le entregue una segunda vuelta.

La devoción levanta
y puede más que la soledad
incrustada y agreste,
como pasión indeleble
devuelve al corazón la vida.

1 comentario:

Edmundo Icaza Mendoza dijo...

Entre figuras y sentimientos, plasmas tu pensar, para satisfacción poética del lector.