martes, 29 de septiembre de 2009

LEJANO, TAN LEJANO

De repente lejano muy lejano,

casi imperceptible, como aire en las manos,

como guardar el sonido de vertientes,

lejano, tan lejano, que no se siente,

como tratar de agarrar estrellas

o retener el tiempo absurdamente.


De repente ausente e intangible,

como tratar de mantener el agua en los dedos,

como soplar y que le llegue mí aliento,

lejano, tan lejano, que no le veo,

como intentar retener en la retina un espejismo,

o guardar un beso que nunca fue mío.


Janett , 11 mayo 2008

1 comentario:

Edmundo Icaza Mendoza dijo...

He entrado a leer tus versos en varias oportunidades.

Esta vez te dejo mi saludos,
aprecio y respeto.

Ha sido un gusto leerte.

Fraterno,

Edmundo.